Arq. Salvador Schelotto
En nuestra Facultad de Arquitectura, desde 1998, y en cada mes de marzo, ha venido ocurriendo un acontecimiento singular, del que da cuenta esta publicación. Se trata de la realización de los Seminarios Montevideo - Talleres de Proyecto Urbano. Una actividad que ha impactado profundamente en la vida de nuestra Facultad, contribuyendo notablemente a la renovación didáctica y el debate académico y que ha trascendido largamente los límites de la misma. La faz más evidente de los Seminarios ha sido la presencia y participación de arquitectos destacados en el concierto internacional dirigiendo talleres, pronunciando conferencias o integrando paneles de jurados; la participación de teóricos de la ciudad, de realizadores, de investigadores y de profesores de relieve académico provenientes no sólo del ámbito regional sino también de Europa, Asia y Norte América. Los resultados más conocidos han sido las propuestas surgidas de los Talleres de proyecto urbano: maquetas, paneles, instalaciones, presentaciones multimedia y performances . Los episodios más comentados, las discusiones y debates, los enfrentamientos y las críticas. Más allá de todo ello, ha transcurrido una suerte de corriente subterránea, menos visible pero ciertamente más profunda que entiendo es necesario hacer aflorar. Ensayando una somera mirada retrospectiva, surge que de algún modo, el itinerario de los “Seminarios Montevideo” acompañó el devenir de la peripecia nacional en estos últimos años. Repasemos someramente esta peripecia. Por un lado, la coyuntura inicial de 1998 planteaba, al menos en la ciudad de Montevideo, un escenario novedoso: la inauguración para el departamento de Montevideo, de una figura de planificación general, como lo era el Plan de Ordenamiento Territorial –Plan “Montevideo”-, cuya aplicación particular en términos de lo que clásicamente ha sido conocido como Proyecto Urbano trastocó los entendidos hasta entonces vigentes. Aplicación -y verificación en algunos casos- que implicó una fuerte renovación tanto a nivel conceptual como de los instrumentos y las técnicas aplicables; incluyendo en este aspecto el importante desarrollo verificado en los medios informáticos. Ello ocurría en un país y en una sociedad que vivió una relativa “prosperidad frágil”, combinando un crecimiento de la economía con también crecientes desigualdades sociales y evidentes desajustes territoriales. Lo que ambientó la posibilidad de imaginar y prefigurar respuestas proyectuales planteando en términos más acotados y tangibles algunas de las principales estrategias del Plan Montevideo, así como capitalizando la potencialidad de algunas piezas territoriales, infraestructuras y equipamientos. Posteriormente, el descalabro del modelo neoliberal y la consecuente agudización de la crisis económica y social determinaron que estas visiones se alteraran profundamente, impulsando una mayor reflexión sobre las determinantes socioeconómicas de los procesos urbanos y territoriales y su incidencia en la configuración de realidades metropolitanas, y en la relación siempre conflictiva entre ciudad y territorio, entre ciudad formal e informal. Si bien tal agenda temática no respondió ni directa ni mecánicamente a los intereses particulares, a las prioridades y a las necesidades de alguna de las instituciones participantes, la visión perspectiva nos permite advertir que, en su globalidad, las preocupaciones abordadas fueron confluyentes con las principales interrogantes que la sociedad uruguaya –a través de sus actores- se planteaba en ese período. Por ese motivo, en un cierto nivel, la experiencia –exitosa- de los Seminarios puede contribuir a responder a la siguiente interrogante: ¿es posible plantear una modalidad de articulación de actores que implique un juego de “todos ganan”? Es decir, intentar dilucidar en qué medida se puede contribuir a encarar el difícil problema de la asociación de instituciones, grupos y personas con identidades e intereses diversos, con el fin de interactuar y construir una cultura en común. Creemos que esto es posible en la medida en que en cada edición, en cada Seminario, encuadrados en una intensa experiencia que insume quince días, se reúnen e interactúan estudiantes universitarios avanzados, especialistas y profesionales de diversas y muy variadas disciplinas, docentes e investigadores nacionales, destacados docentes extranjeros invitados, funcionarios técnicos y profesionales de diversas reparticiones públicas, responsables políticos, vecinos, personas vinculadas con el medio empresarial y diversidad de personas interesadas en los problemas a tratar. Ello determina que se haya trascendido el clásico workshop proyectual centrado sobre un problema dado, para constituirse en un espacio complejo, de reflexión propositiva en términos de la ciudad y su territorio. Los temas de la agenda urbana y territorial – fundamentalmente aquellos relacionados con la ciudad de Montevideo y con el Área Metropolitana- se han hecho presentes en cada edición y fueron abordados de una manera creativa, liberada de los compromisos y los acotamientos que supone la gestión pública, constituyéndose un foro de debate y de intercambio de muy alta productividad. El Seminario año a año ha ido creciendo en su “densidad institucional”, incorporando como socios primero a la Intendencia Municipal de Montevideo y a la Junta Departamental, luego al Ministerio de Transporte y Obras Públicas, a la Sociedad de Arquitectos del Uruguay y el Centro de Estudiantes de Arquitectura, a los Ministerios de Turismo y de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, y finalmente, en su última edición, a la Facultad de Ciencias Sociales. Todo ello lleva a plantear los desafíos que el futuro inmediato trae aparejado. ![]() Los arquitectos Paulo Mendes da Rocha y Mariano Arana en la bienal de Venecia, 2000 De la práctica a la teoría. Los arquitectos naturalmente manejamos la idea de proyecto como experiencia compleja que conjuga investigación y propuesta, análisis y reformulación, tránsito de las categorías conceptuales a los requerimientos concretos y abstracción de los mismos para su generalización. Esa versatilidad ha sido puesta de manifiesto en la experiencia de los siete Seminarios realizados. Condición que permitió generar una singular conjunción de experiencia y reflexión teórica. Veamos algunos ejemplos. El arquitecto paulista Paulo Mendes da Rocha, uno de los dos expositores del Brasil en la bienal de arquitectura de Venecia en 2000, presentó en ella la propuesta de su Taller para la Bahía de Montevideo como parte de una serie de exploraciones proyectuales realizadas en situaciones geográficas similares. El arquitecto griego Yorgos Simeoforidis, asiduo participante de los Seminarios hasta su temprana desaparición física, postuló, en el panel de cierre del III Seminario, que la ciudad de Montevideo podría constituirse en la “capital del urbanismo temático”. La formulación, por parte del arquitecto japonés Hiroshi Hara, de la noción de “ discrete city ”, conceptualización inicialmente expresada a través de diversas propuestas concretas, finalmente, se explicitó de una forma extensa en un ensayo publicado en Tokio a fines de 2004 (Hara, Hiroshi: “ Discrete City ”, Tokio; Toto Shuppan, dic. 2004). Tales ejemplos manifiestan la posibilidad, concretada en la experiencia de los Seminarios, de transitar naturalmente de la práctica proyectual a la teorización, del conocimiento generado por el estudio de los problemas específicos, a un conocimiento de aplicación generalizable, disponible y apropiable tanto por parte de quienes integramos el medio académico como de los gestores, los profesionales y el público en general. Los Seminarios de aquí en más. Algunos desafíos a abordar en próximas ediciones. En la medida en que en el mes de marzo, cada año, en Montevideo, ocurre una suerte de festival de urbanismo, en el que se exponen experiencias, metodologías, sensibilidades, modalidades proyectuales y didácticas, se contrastan enriqueciéndose unas con otras, se posibilita un espacio de encuentro y de reflexión de inusual capacidad de convocatoria. La fraternidad que se vive en esos días, no siempre ha estado exenta de tensiones y de la natural competitividad que supone la confrontación de propuestas y de soluciones imaginadas desde muy distintas formas de analizar y de transformar la realidad y de la no menos natural pasión con que se abordan las posibles respuestas proyectuales. De los temas tratados a lo largo de las siete ediciones ya realizadas surgen nuevas interrogantes para el análisis y la investigación urbana; del tejido de relaciones interinstitucionales e interpersonales que se ha venido construyendo, emerge un repertorio ampliado de problemas a ser considerados en proyectos de investigación, en actividades de extensión, en los cursos de los Talleres de enseñanza de anteproyecto y proyecto de arquitectura o incluso en la propia administración pública ya sea a escala municipal o nacional. Problemas nuevos o antiguos, pero siempre posibles de ser iluminados desde nuevas miradas o abordajes. El desafío de los Seminarios de aquí en adelante será el cómo mantener la tensión, la calidad y el interés académico alcanzados, conjugando los mismos con la pertinencia en la selección de los temas y la determinación de los ámbitos en los cuales se focalizará el interés. Complementariamente, está planteada una aspiración nunca concretada en su total potencialidad: la incidencia en el espacio regional de los Seminarios, convocando e involucrando de forma protagónica a docentes, estudiantes y especialistas de los países cercanos.
El año 2005, que se augura trascendente para el país, con certeza lo será también para nuestra Facultad de Arquitectura. A partir del mes marzo asumimos la Presidencia de la Asociación de Escuelas y Facultades de Arquitectura de Universidades Públicas del MERCOSUR (ARQUISUR), luego que nuestra Asociación definiera la instalación en Montevideo de su secretaría técnica permanente, procurando de esta forma consolidar ese espacio académico ampliado de alcance regional. Esto coincide con la circunstancia de que este año celebramos los 90 años de creación de la Facultad de Arquitectura, circunstancia que sin dudas convocará a reflexionar sobre el camino transitado prácticamente a lo largo de casi todo el siglo XX, sobre los logros alcanzados y sobre las dificultades y los impedimentos que enlentecen o dificultan nuestro avance en la perspectiva del siglo XXI. Logros y dificultades que deben ser considerados para calibrar nuestras potencialidades, fortalezas y oportunidades que en el año 2005 adquieren una significación especial. Año de 2005 que se avizora como singularmente desafiante para la Universidad y para el Uruguay, en el cual la iniciación de un nuevo período de gobierno a nivel nacional plantea la apertura de nuevos caminos y la formulación de nuevos desafíos. Todo lo cual concurre en la definición de un contexto de realidades y de expectativas en el cual cada uno de los actores deberá considerar y analizar sus propias realidades y sus propias expectativas, Estamos convencidos que en ese contexto nuevo la Universidad, más que reclamar mayores recursos para ella, debe ubicarse en la posición de reclamar el lugar que le corresponde y del que éticamente está exigida, en la reconstrucción nacional. Arquitecto Salvador SchelottoDecano |
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